Sal.Sal SalmosSalmi, salmo Libro de los SalmosLibro dei Salmi, salmo 10

¿POR qué estás lejos, oh Jehová,

Y te escondes en el tiempo de la tribulación?

Con arrogancia el malo persigue al pobre:

10.2 Sal. 7.13,15.Serán cogidos en los artificios que han ideado.

Por cuanto se alaba el malo del deseo de su alma,

Y bendice al codicioso ó quien Jehová aborrece.

El malo, por la altivez de su rostro, no busca á Dios:

10.4 Sal. 14.1 y 53.1.No hay Dios en todos sus pensamientos.

Sus caminos son viciosos en todo tiempo:

10.5 Is. 26.11.Tus juicios los tiene muy lejos de su vista:

Echa bocanadas en orden a todos sus enemigos.

1 de los malvados.

2 David confía en Dios.

Dice en su corazón: 10.6 Sal. 15.5.No seré movido en ningún tiempo,

Ni jamás me alcanzará el infortunio.

10.7 Ro. 3.14.Llena está su boca de maldición, y de engaños y fraude:

Debajo de su lengua, vejación y maldad.

Está en las guaridas de las aldeas:

10.8 Hab. 3.14.En los escondrijos mata al inocente:

Sus ojos están acechando al pobre.

10.9 Sal. 17.12. Mi. 7.2.Acecha en oculto, como el león desde su cama:

Acecha para arrebatar al pobre:

Arrebata al pobre trayéndolo á su red.

Encógese, agáchase,

Y caen en sus fuerzas muchos desdichados.

Dice en su corazón: Dios está olvidado,

10.11 Sal. 94.7.Ha encubierto su rostro; nunca lo verá.

Levántate, oh Jehová Dios, 10.12 Mi. 5.9.alza tu mano,

No te olvides de los pobres.

¿Por qué irrita el malo á Dios?

En su corazón ha dicho que no lo 10.13 Sal. 9.12.inquirirás.

Tú lo tienes visto: porque tú miras el trabajo, y la vejación, para vengar le por tu mano:

10.14 2 Ti. 1.12. 1 P. 4.19.A ti se acoge el pobre,

10.14 Sal. 68.5. Os. 14.3.Tú eres el amparo del huérfano.

10.15 Sal. 37.17.Quebranta el brazo del malo:

Del maligno buscarás su maldad, hasta que ninguna halles.

Jehová, 10.16 Sal. 29.10. Jer. 10.10. Lm. 5.19.Rey eterno y perpetuo:

De su tierra fueron destruídas las gentes.

El deseo de los humildes oíste, oh Jehová:

Tú dispones su corazón, y haces atento tu oído;

Para 10.18 Is. 11.4.juzgar al huérfano y al pobre,

A fin de que no vuelva más á hacer violencia el hombre de la tierra.