Sal. Salmos, salmo Libro de los Salmos, salmo 64
Al Músico principal: Salmo de David.
ESCUCHA, oh Dios, mi voz en mi oración:
Guarda mi vida del miedo del enemigo.
Escóndeme del secreto consejo de los malignos;
De la conspiración de los que obran iniquidad:
64.3 Sal. 57.4.Que amolaron su lengua como cuchillo,
Y armaron por su 64.3 Sal. 58.7.saeta palabra amarga;
Para asaetear á escondidas al íntegro:
De improviso lo asaetean, y no temen.
Obstinados en su inicuo designio,
Tratan de esconder los lazos,
Y dicen: 64.5 Job 22.13. Sal. 10.11.¿Quién los ha de ver?
Inquieren iniquidades, hacen una investigación exacta;
Y el íntimo pensamiento de cada uno de ellos, así como el corazón, es profundo.
64.7 Sal. 7.12,13.Mas Dios los herirá con saeta;
De repente serán sus plagas.
Y harán 64.8 Pr. 18.7.caer sobre sí sus mismas lenguas:
64.8 Sal. 31.11.Se espantarán todos los que los vieren.
64.9 Sal. 40.3.Y temerán todos los hombres,
Y anunciarán la obra de Dios,
Y entenderán su hecho.
64.10 Sal. 32.11.Alegraráse el justo en Jehová, y confiaráse en él;
Y se gloriarán todos los rectos de corazón.