Fil. Filipenses Carta de Pablo a los Filipenses, 소개
La carta a los Filipenses es la más personal que Pablo escribió a una iglesia. Muestra lo bien que conocía a los creyentes de Filipos, y lo mucho que los amaba. Pablo escribió esta carta mientras estaba en prisión esperando su juicio. Esto pudo haber sido en Cesarea o en Roma (ver Hch 21–28), o pudo haber sido antes, cuando Pablo estaba en Éfeso (ver Hch 19; 2 Co 1:8-10; 11:23).
No es inusual que un amigo escriba una carta para animar al prisionero. Pero en esta carta a los Filipenses, Pablo hace exactamente lo contrario. Él es el prisionero, ¡pero les escribe para animarlos! No desea que los creyentes de Filipos piensen que se avergüenza de estar en prisión. No desea que se sientan desalentados por lo que le está pasando, y no quiere que se sientan desesperanzados al enfrentar tiempos difíciles sin él. Le recuerda las razones que tienen para sentirse dichosos. Los anima para que continúen viviendo valerosamente como seguidores de Jesús.
Pablo les pide a los creyentes de Filipos que vivan de una forma que honre a Jesús. Él desea que sigan el ejemplo de Jesús y que sigan su propio ejemplo. No desea que la pena que sienten por su encarcelamiento evite que vivan para Dios. Tal vez ellos pensaron que el tiempo de Pablo en prisión había dañado su misión de contar las buenas noticias, pero Pablo dice que de hecho, ayudó. Él está seguro que las buenas noticias de Jesús llegarán más lejos debido a que él está en prisión.
Pablo también escuchó malas noticias acerca de dos mujeres de la iglesia de Filipos que fueron sus colaboradoras. Un desacuerdo que tenían entre ellas todavía estaba ocasionando problemas. Tal vez por esto Pablo decidió enviar antes de lo esperado a Epafrodito de regreso a casa en Filipos. También puede explicar porque en gran parte de esta carta pide que haya amor y respeto entre los creyentes. Pablo se ofrece, y a sus colaboradores como ejemplo de dicho comportamiento. Pero más importante para este propósito, es el ejemplo de Jesús. El Rey Jesús renunció a su alta posición para aceptar el humilde papel de siervo de todos nosotros.